The Toys That Made Us, serie de Netflix que trae toda la nostalgia juguetera

Chavorruqueando: The Toys That Made Us es la serie con toda la nostalgia juguetera

The Toys That Made Us, es la serie que Netflix crea para remontar a toda la generación de los 80´s a su edad infantil, donde el jugar con estos juguetes, era divertido para aquellos ochenteros, hoy Netflix se encarga que a través de esta serie, la nostalgia, depresión y ansiedad hagan su trabajo en la generación que creció con este tipo de juguetes. Esta serie nos devuelve a los juguetes de la infancia ochentera y nos cuenta la historia detrás de ellos.

Según el intro del programa, muy ochentero en su jingle y sus colores, serán ocho episodios, aunque por lo pronto sólo hay cuatro: Star Wars, Barbie, He-Man y GI Joe.

Cada capítulo habla con los encargados de crear los juguetes, sus diseñadores y promotores, y de la historia de cómo llegaron a convertirse en líneas indispensables para todo niño y niña del planeta. En el episodio de Star Wars, por ejemplo, la marca Kenner toma el rol central, siendo la única compañía juguetera que se animó a crear una línea de los personajes de la película de George Lucas, luego de que Mattel, Hasbro y otras decidieran que invertir en una película de ciencia ficción no era una buena idea.

O el capítulo de Barbie, donde aprendemos que la historia de la muñeca más famosa del mundo tiene sus orígenes en un cómic alemán de corte sexual y que la más vendida de la historia es la Barbie de pelo largo llamada Totally Hair Barbie, o que tuvo un lío legal con Bratz hace unos años.

De He-Man, sus creadores hablan de por qué la figura es tan musculosa, de dónde sacaron las ideas para Skeletor (spoiler: de un cadáver en una casa de los sustos) y cómo le ponían nombres a los personajes (spoiler: los dejaban hacer lo que se les pegara la gana). Lo más interesante, probablemente, fue cómo crearon una línea de juguetes y a partir de ella fue que surgió un cómic y después una caricatura, una película live-action y hasta una convención.

En el caso de GI Joe, la historia es diferente, porque en la postguerra se trataba de una línea para niños, pero que los niños no querían tocar porque quién querría jugar con muñecos, así que tuvo que ser rebrandeada como “figuras de acción” (de ahí salió el término para todos los demás juguetes del mundo). Cuando Vietnam sucedió, y la guerra era lo menos cool, GI Joe cayó en desgracia, y desapareció varios años, hasta que en los 80, Ronald Regan y el patrioterismo americano le dieron nueva vida a la línea.

Para los que vivieron su infancia en los 80, todo el programa se trata de ver la pantalla y apuntar diciendo “¡yo tenía ese! ¡Y ese! ¡Ese nunca me lo quisieron comprar mis papás!”, y tener una ventana de nostalgia a una de las épocas más felices de la vida, recordando nuestro viejo Halcón Milenario, el castillo de Grayskull, los compinches de Skeletor y Hordak, Snake Eyes y los GI Joes que traían mascotas y, sobre todo, recordando lo felices que podíamos ser.

 

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